domingo, 11 de marzo de 2007

SABIDURIA INDIGENA

Domingo Días Porta abre su mochila plena de ancestral sabiduría indígena
Tras una vida de recopilación a lo largo de toda América

Nos ha repetido su máxima “Soy maestro a veces y discípulo siempre”, por lo que parece llevar con atemperado orgullo su blanca barba de sabio. ¿Cuna o contagio? El caso es que nadie como él corrió a la vera de tantos chamanes y hombres de sabiduría. Los buscó en el desierto y entre los hielos, logrando reconocimiento de las comunidades indígenas y ancianos de buena parte del continente.
La vida le empujó también a muchas batallas, por eso ahora emana profunda e inalterable paz. Ya sólo su voz pausada y grave manifiesta cierto grado de maestría. Con ese mismo tono firme, incluso severo, que no han quebrado setenta y cinco inviernos, nos comparte la síntesis de tradiciones que ha logrado armar tras toda una vida de búsqueda.

Invirtió décadas en el rastreo de sabiduría primigenia. Ahora dice que se encuentra en el aeropuerto para la otra vida y sin embargo nos cuesta creerle. Le sobra fuerza en la mirada y en los músculos. Le entrevistamos el pasado 3 de Octubre y al mediodía, a la hora del último y famoso, eclipse nos invitó a bajar corriendo a la calle para poder ver el extraordinario acontecimiento.
Dice que ya está jubilado y sin embargo su boca aún no ha soltado todo cuanto atesora. Se sabe depositario de muchas bibliotecas vivas de sabiduría, por eso mide bien lo que dice y esconde aún mejor lo que aún no puede confiar. Remontó montañas y riscos en busca del conocimiento guardado por chamanes y ancianos, por eso pone también peldaños a sus numerosos discípulos de uno y otro lado del Atlántico.
Discípulo él a su vez de Serge Raynaud de la Ferriere y José Manuel Estrada, como líder espiritual conoció también los avatares de contiendas intestinas. Cuando en diciembre de 1962 muere en Niza, el fundador de la Gran Fraternidad Universal, de la Ferriere, debe de asumir ya tempranas responsabilidades, pero el reclamo de la naturaleza y sus guardianes puede más que los salones y sus disputas. Nos consta que ejerció de gurú y aún conserva maneras, mas no parece que nostalgia, menos aún privilegios. Sus palabras dan constancia de una suerte de maestría plenamente ubicada en nuestros días.
¿En verdad el siglo XXI será espiritual…?
Acuario está regido por Urano e indica un despertar espiritual. El misticismo de la nueva era no es de reclusión entre paredes, es un misticismo cósmico de apertura, de integración, de universalidad. Volvemos nuestra mirada hacia el Cielo y sentimos que es nuestro hogar. Constatamos que no somos ciudadanos de esta tierra, sino del sistema solar. Observamos que nuestra tierra evoluciona junto con nuestros otros planetas hermanos.
Cristo ya nos habló hace 2000 años de cielo nuevo y tierra nueva. La nueva civilización es planetaria y a América le toca presentar ese espíritu. Es el único continente que podríamos denominar completo. Tiene todas las latitudes y una gran riqueza natural que la hace vibrar en la universalidad.
¿Muchos puntos concede Vd. a América…?
América ha sido espacio de acogida de gentes venidas de todos los continentes y por ello está llamada a ser la tierra de cultivo de la nueva civilización, a ella le toca presentar esa esencia. En este despertar de la conciencia, en este desplazamiento del centro espiritual del viejo mundo al nuevo mundo, nuestras culturas sagradas tienen un importante papel que cumplir.
Los que a menudo denominamos turistas, son en realidad peregrinos de la cultura y el espíritu, por ejemplo hacia Machu Picchu, Chichen Itza, Teotihuacan… Yo los he observado y he constatado que están buscando algo que realmente no saben lo que es, pero que esperan encontrar allí.
América como futuro de la humanidad debe despertar sus veneros espirituales. Sus tradiciones sagradas, la tradición maya, inca, de Norteamérica… están llamadas a jugar un papel prominente. Los Andes se han activado de nuevo y los Himalayas han entrado en reposo, por eso los lamas y sabios que allí se refugiaban ahora han salido al mundo.
¿Qué le ha empujado con tanta fuerza al encuentro del mundo indígena?
Desde 1977 he estado abrevando en los manantiales de nuestras culturas sagradas entre Chile y Canadá. Todos esos años he estado visitando sus comunidades buscando sus ancianos espirituales, sus guardianes de la cultura. Muchos de ellos han sentido la necesidad de compartir con la humanidad este pan de sabiduría.
¿Cómo se las apaña para llevarse tan bien, con tantos ancianos y líderes indígenas?
Los ancianos y guardianes son conscientes de que la humanidad se encuentra en una encrucijada: o se va al abismo o se sube a la montaña, de ahí la urgencia en la propagación de esa ancestral y universal sabiduría.
Están dispuestos a compartir esos tesoros siempre y cuando se les acerquen personas limpias de corazón, no negociantes que se quieran lucrar a costa de ellos. La enseñanza no se puede utilizar para provecho personal. Igualmente desean que el conocimiento se divulgue de forma correcta, sin deformación, manteniendo su pureza originaria, al tiempo que adaptándolo al correr de los tiempos.
La unidad en la diversidad está a la orden del día. ¿Se apunta?
Toda tradición verdadera se asienta en postulados universales, en leyes que rigen la existencia de todos los seres. Hay una coincidencia en lo profundo en todas estas tradiciones sagradas despojadas de los aspectos locales, sin embargo hay que adaptarlas a la naturaleza de cada región, hay que traducirlas para hacerlas funcionales.
¿Cómo empezó esa búsqueda del “chamán perdido”?
Ya de joven me di cuenta que América guardaba aún sus tesoros, que no estaban muertas nuestras culturas. En 1950 conocí a un indígena venezolano, por nombre el Negro Mateo, que comenzó a trasmitirme algo de ese tesoro. Sus enseñanzas eran sencillas y a un mismo tiempo profundas. Me aleccionó en toda la simbología del maíz. Desde entonces no he parado de viajar buscando los herederos de nuestra sabiduría, preguntándoles por el futuro, por las profecías.
¿Cómo ha encontrado a esos herederos de sabiduría?
Algunos muy pesimistas. “Yo no creo que esto pueda resurgir, nuestros hijos van con una cosa negra pegada a los oídos (audífonos). Andan sordos y no nos oyen”, me han llegado a decir.
Otros sin embargo son conscientes de que viene un cambio. Bien es verdad que les cuesta abrirse. En principio callan. Hay quienes recuerdan mandatos como el que les dio Cauthemoc cuando cayó Meshico Tenochtitlan. El líder azteca les invitó a que en las calles pasaran por tontos e ignorantes, pero que en lo profundo de su hogar guardaran su sabiduría. A lo largo de toda América parece que esa consigna fue cumplida.
¿Por qué esa especial seducción por lo maya?
“Nosotros somos los mismos de ayer” me han confesado en más de una ocasión. Ellos depositaron mucha de su sabiduría, no en un lugar físico, sino en una zona concreta del astral que lleva por nombre “archivos akásicos”. A los sabios mayas se les introdujo una unidad pensante en el cerebro, de forma que, principalmente a las noches, pudieran “descargar” a voluntad la sabiduría contenida en esos archivos.
¿Quedan genuinos depositarios del saber maya ancestral?
Deseo nombrar al amigo y guardián maya Felix Poot-Chuk, quien después de ser instruido en esos archivos, sentía que se iba a volver loco si no compartía y trasmitía tal caudal de conocimiento. Comenzó a viajar y en Ciudad de México, donde trabajó como carpintero. Sus compañeros le dieron una paliza, pues hasta tal punto le consideraban chiflado. En eso descubrió Maestro Estrada, al que le preguntó: “Si no hablo, me vuelvo loco y si hablo me dan paliza, ¿qué hago yo?” “Vd. hable con los nuestros” le respondió. Así es como les puso en contacto conmigo. Hicimos amistad y con el tiempo le llegamos a publicar:“Ciencia y filosofía mayas”.
¿Todos los ancianos tienen para contar?
He ido en busca de los ancianos y guardianes de sabiduría de adentro el territorio, no los de las ciudades que presumen, pero que carecen de autoridad y profundidad.
Voy a la fuente, al manantial, no al río, porque ahí ya la sabiduría baja mezclada. Así veo que todos coinciden, cada uno con su forma tradicional particular. He ido a las propias comunidades. He estado con los mayas, los navajos, dakotas, los ancianos de Canadá…
¿Qué anuncian los ancianos?
Hay muchas enseñanzas maravillosas que están aflorando en nuestros días. En un pequeño pueblo del Amazonas me compartieron que los hermanos mayores del espacio llegaron a esas tierras hace 12.000 años. Aseguran guardar en unas grutas grandes el testimonio de los vehículos de esos seres extraterrestres. Ellos prometieron volver 12.000 años más tarde, cuando el Amazonas estuviera en peligro. Los indígenas consideran ya llegado ese tiempo.
¿Además de los indígenas mayas, algún contacto que le haya marcado?
Particularmente me ha marcado el contacto con los huicholes y sus “maracames”, los sacerdotes. Literalmente la palabra quiere decir: “los que traducen las tradiciones en cantos”.
Los huicholes habitan en la sierra . Peregrinan mucho, hacen culto al mar… Tienen cuatro lugares sagrados en México y uno de ellos es el desierto de Wiricuta, donde van a la “cacería ritual del venado” que es como ellos llaman al peyote.
No viven en comunidad, no son gregarios, permanecen dispersos lo cual dificultó su colonización. Han conservado la tradición en su forma más pura. Andaban por sierras muy altas y a los españoles les daba pereza subir hasta allí. Así que enviaron a los franciscanos para convertirlos. Construyeron sólo dos o tres templos. Los huicholes felices les ayudaron. Acudían a la misa pero después seguían sus propias tradiciones. Llegó un momento en que los franciscanos se cansaron y se fueron. Quedaron los templos en manos de los “maracames” o cantadores.
¿Qué le cantaron los maracames?
Los “maracames” pueden relatar el Génesis en su idioma de forma cantada. Enseñan su sabiduría sólo hasta un punto, después hay que aprender su propio idioma. Son de la opinión de que al idioma español le faltan muchas palabras para poder expresar el mundo de lo sagrado.
No es fácil dar con los “maracames”. Una vez un joven me guió al encuentro de uno de ellos. Él subía ágil como un venado. Hubo un momento que hube de escalar un cerro que era prácticamente una pared vertical, agarrándome casi con las uñas, sudando, resbalándome…
Los huicholes aún hoy cogen los santos, los pasean en procesión, los lavan en el río… Así los libran de todos los errores de la Iglesia…
¿Todo lo oculto ha de ser revelado?
Lo oculto ha de ofrecerse, siempre y cuando se hayan superado una serie de condiciones. Por ejemplo, la ceremonia del Kalachakra del Tíbet era una de las ceremonias más secretas y sin embargo recientemente se llevó a cabo en el propio estadio de Nueva York, a la vista de todo el mundo.
Los tibetanos saben que la gente está ansiosa de sabiduría y por lo tanto, en buena medida, preparada para poder acoger los viejos misterios. La sabiduría ancestral no puede permanecer estática. En cada ciclo evolutivo se agrega algo más a ese tesoro espiritual de la humanidad.
¿La globalización ha llegado también a los misterios…?
Se divulgaron ya los antiguos misterios y ahora se revelan los nuevos. Vivimos momentos de gran expansión de la mente humana. Esta ya vuela hacia la galaxia, investiga el átomo…, nutriéndose a un mismo tiempo de la sabiduría del pasado y del presente.
¿Qué ocurrirá en el tan mentado 2012?
En el 2012 el sistema solar entero entra en una zona, por decirlo de una forma sencilla, de mayor transparencia del espíritu. Según la profecía maya, el sistema solar sale en su navegación por el océano cósmico de un mar de tempestades a una zona de mayor armonía y transparencia. Hemos sufrido el haber atravesado esa zona convulsa, por eso aún navegamos con el eje torcido.
Los diferentes continentes actuales eran antes una sola isla, un solo continente. Al inclinarse el eje, parece que vino también la fragmentación de Pangea, o tierra universal, en diferentes continentes e islas. Sólo América quedó en su lugar. Era el corazón de ese continente único y la cordillera de los Andes su columna vertebral, su eje principal.
¿Llegó ya la jubilación a los gurús y maestros?
Siempre habrá una estructura piramidal, un orden estático y dinámico. Siempre ha existido una jerarquía, no obstante el maestro de hoy evita fomentar dependencia por parte del discípulo. Más al contrario alienta en él un sentido de responsabilidad y autonomía. El maestro atrae y después afloja, de forma que el discípulo pueda de nuevo encarar la libertad. El maestro no puede facilitar la obra completa. Facilita herramientas y materia prima, pero el trabajo lo ha de realizar el propio discípulo.
¿Qué nos puede decir del” chamán urbano”, que ahora se ha puesto de moda?
Una de las claves más importantes de nuestros días es el retorno a la naturaleza. No hay chamán urbano, es un contrasentido. El chamán trabaja con la naturaleza y los espíritus de la naturaleza, con las plantas… El asfalto es árido. El verdadero chamán prefiere el desierto a la ciudad. Le ofrece más misterio y desafío.
¿El conocimiento oculto se ha expandido, pero aún no hay cosecha?
Dios entrega los misterios con toda confianza. La humanidad ha sido aprobada por Dios, no la va a condenar al apocalipsis. Ese aprobado se constata en que Dios nos está entregando los misterios del átomo, de la genética, de la galaxia… Si Dios estuviera descontento, si habría reprobación, no nos habría mostrado ningún conocimiento oculto. Tengo fe en la humanidad, en su porvenir, en su trabajo creador. Tengo fe en la naturaleza. La tierra no se puede destruir. Si Dios destruyera la humanidad estaría admitiendo su propio fracaso.
¿Cuánto de azar en todo este devenir humano?
El universo está regido por leyes perfectas, la ciencia lo ha comprobado. No anda al azar, no hay choque de moléculas… Hay una planeación inteligente. Personalmente, en base a esa convicción, apoyado en la fe y el conocimiento, procuro desarrollar mi labor.
¿Los acontecimientos actuales dan para tanto optimismo…?
El viejo lobo de mar en la tempestad sabe que más allá está el puerto y brilla el sol y así salva el barco y su tripulación. Hemos de movernos en esa convicción.
¿Podemos incluso creer en la llegada de una nueva era…?
La historia de la humanidad no es la historia de reyes y batallas, es la de la cultura y la ciencia, la filosofía, el arte, la agricultura, en definitiva del trabajo creador… Esa historia es bella. Con el 2012 se cierra un ciclo de perturbación y entramos junto con el sol y los planetas en una zona muy hermosa del océano universal.
La nueva era comienza en nosotros. Es preciso aprender a controlar las poderosas energías que operan en nuestro interior . El individuo es a menudo juguete de esas fuerzas y lo que es peor, juguete de las energías de otros que consciente o inconscientemente las mueven a cada instante. De ahí la necesidad de efectuar un enorme esfuerzo de trasformación de su estado común, ordinario, convencional hacia el retorno a su condición original, a la esencia verdadera de su ser, a la fuente matriz de toda vida, a la plenitud consciente, a la felicidad incondicional.
¿Mucha perfección…?
Es preciso tallarnos a nosotros mismos, corregirnos para ajustarnos a los cánones de la ética y la estética. Ello implica adherirnos a una mística universal pues en todas las tradiciones y religiones encontramos esas técnicas de trasformación, a menudo en forma de residuos incompletos, pero fragmentos, al fin y al cabo, de ese antiguo e inmortal conocimiento.


Breve biografía

Domingo Días Porta nació en el año 1930 en Caracas. Además de completar en su ciudad natal los estudios de Ciencias de la Educación, se adentró en conocimientos de Antropología y Economía. Desarrollo igualmente una especial sensibilidad artística.

En 1971 fue investido como Gurú por su Maestro Sat Gurú José Manuel Estrada. Desde entonces su única dedicación ha sido transmitir la enseñanza iniciática a lo largo de todo el mundo.

En 1977 funda la Asociación Mancomunidad de América India Solar (MAIS), cuya misión es rescatar y difundir las tradiciones autóctonas de América. Desde hace años preside el cónclave "Kanto de la tierra", en el que se dan cita ancianos-guardianes de las diferentes tradiciones iniciáticas de las etnias de América.

Hasta la fecha sus discípulos le han publicado los siguientes libros: “El arte como desarrollo del ser humano”, “La meditación psicológica”, “La síntesis de ciencia y religión”, “Razones para el pensamiento”, “El rito cósmico de Quetzacoatl”, “Aquí Amerrikua” y “El hombre cósmico y las civilizaciones extraterrestres”.

En los últimos años Días Porta trabaja en (Quétaro) México, en la consolidación de un Monasterio Iniciático. Allí se desarrolla en forma de internado “un sistema de educación ancestral, pragmático y trascendente”.
Koldo Aldai

Equipo de Portal Dorado