miércoles, 15 de agosto de 2007

¿Me Amo a Mi mismo?

¿Me Amo a Mi mismo? Arc. Uriel
Muchas de las preguntas sobre relaciones que me hacen durante las lecturas con clientes se enfocan en si alguien les ama. Es difícil estar en una relación con alguien que no parece amarte, especialmente cuando uno ama a esa persona. Y la respuesta no es un simple sí o no porque existen dos dinámicas trabajando en esta situación que involucra a ambas personas. La pregunta no es si se aman mutuamente sino si se aman a sí mismos. La mayoría de los problemas en las relaciones románticas no se enfocan en la relación entre dos personas, se enfocan en la relación que cada individuo tiene consigo mismo.
¿Con qué frecuencia consideramos si nos amamos a nosotros mismos? Probablemente no con mucha frecuencia. Parece ser una situación bastante egocéntrica. Y no obstante el grado al cual nos amamos tiene un profundo efecto en cada aspecto de nuestras vidas, especialmente en nuestras relaciones románticas. El Arcángel Uriel con frecuencia dice que nunca encontraremos a alguien que nos ame más de lo que nos amamos nosotros. No obstante, si una relación tiene problemas tenemos a culpar a la otra persona, al tiempo, a la situación u otras circunstancias. ¿Existe una lección para aprender en el auto-amor?
Satisfacemos nuestra necesidad de amor a través de relaciones románticas, viéndolas como una prueba de que podemos ser amados. Sin embargo, estas relaciones no son un indicador de nuestra habilidad para ser amados, ellas son un indicador de cuánto nos amamos. Nadie puede darnos lo que no somos capaces de darnos a nosotros mismos. Así que nadie puede darnos el amor suficiente para compensar cualquier carencia que sintamos en esa área. Si comenzamos una relación desde ese punto de vista encontraremos a alguien que no pueda amarnos o que no pueda amarnos lo suficiente. Y esto es verdad en cada aspecto de nuestra vida, cada situación refleja nuestro nivel de auto amor hacia nosotros. Recibiremos tanto amor, apreciación y respeto de los demás como el que nos demos.
Entender que recibir el amor comienza con nuestra habilidad de dárnoslo a nosotros primero nos ayudará a encontrar al compañero perfecto que pueda darnos todo el amor que queramos porque ellos reflejarán nuestro auto amor hacia nosotros. Nos ayudará a crear el trabajo perfecto en el que somos valorados y respetados. Viviremos en el hogar perfecto, tendremos amigos cariñosos y compasivos y viviremos una vida de paz y alegría. Cada aspecto de nuestra vida refleja cuánto nos amamos. Como con la mayoría de los aspectos de nuestro viaje espiritual, todo comienza con nosotros y con nuestra voluntad de reconocer nuestros propios regalos y el regalo espiritual más grande que tenemos es nuestro conocimiento del amor incondicional que nos conecta a todos. Cuando tengamos la voluntad de darnos ese regalo, de amarnos incondicionalmente, crearemos nuestro propio cielo en la tierra.

1 comentario:

Jesús dijo...

Muy interesante tu blog. Ya te puse en mis favoritos.

Saludos,

Jesús